viernes, 16 de septiembre de 2011

Mueve el ombligo, muevelo o o oh yeah

   Bueno gente, para su información acá estoy, viva y con dos dientes menos. Como lo supuse, el miércoles mi día fue super tranqui, entré a la sala de operaciones alrededor de las once de la mañana, sin mi papá, que justo en ese momento estaba contestando una llamada del trabajo y no me vio entrar. Una enfermera me hizo acostarme en una camilla y después apareció el doctor. Lo primero que hizo fue introducirme la anestesia: cuatro inyecciones, largas e increíblemente dolorosas. De verdad, me dolió muchísimo, mucho más que la vez anterior. A la tercera inyección ya estaba respirando con dificultad, sentía que la habitación se movía de una manera extraña y veía manchas que aparecían y desaparecían en distintos lugares del techo. Cuando terminaron las inyecciones, el doctor esperó unos minutos hasta que mi presión volviera a su ritmo normal, y en menos de dos minutos, me sacó la dos muelas, casi no los sentí. Pero por culpa de la anestesia, estuve mareada como una hora después de la operación.
   Bueno, el punto es que después volví a mi casa y pasé el resto del día comiendo helado. Literalmente. Creo que comí entre 6 y 8 potes de helado en todo el día, sumados a una Coca, media Powerade y tres sandwiches de miga como cena. En todo el día básicamente vi tres episodios de Glee, leí cuatro capítulos del tercer libro de Pretty Little Liars, usé Facebook, hablé bastante por teléfono y (OJO!) estuve una hora haciendo tarea de matemática. Pensaron que iba a estar todo el día boludeando, no?
   Se me pegaron dos canciones de Glee, "Get it right" y "Loser like me". Las dos me gustan mucho, la primera es lenta y el estribillo es re lindo. La segunda es rápida y la letra es re genial, me levanta el ánimo y me da ganas de bailar.


***

   El Ipod de la familia murió, es decir, de repente se apagó y ahora no anda más. En realidad ni siquiera es nuestro, se lo dieron a mi papá para que lo use para el trabajo y los únicos que lo aprovechamos somos mi hermano y yo. Pero a mí lo que me da bronca es que ahí tenía unos cinco borradores: tres intentos de poesía y los comienzos de dos novelas que probablemente nunca termine, pero que nunca están de más y que de verdad quería conservar. Y ahora probablemente los haya perdido.
   Así que, para aprender de mis errores, me hice un blog nuevo: ya subí 40 escritos de toda mi vida que encontré en mi computadora, 25 completos y publicados, y 15 que no terminé en borradores. Obviamente que no los voy a borrar de la compu, pero si algo le llega a pasar ya los tengo en Internet, así no hay manera de que los pierda. Todavía hay un montón de archivos que me falta revisar y arreglar, pero los más importantes ya están a salvo. Ah, y lo más importante: el blog lo hice secreto jeje, así yo soy la única que lo puede ver. Después pienso si se lo voy a pasar a alguien, pero por ahora, es completamente privado.


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   Y hoy nuevamente, para finalizar, les dejo otra poesía. Ahora me doy cuenta de que en la mayor parte de las entradas publiqué producciones que escribí. Pero bueno, si no les gustan no sé, en todo caso después no publico más.
   Esta es una canción, la escribí en enero del 2006, sí señores, a los nueve años y pico. Estoy bastante orgullosa porque me quedó bastante bien, y sobre todo porque la hice siendo tan chiquitita, jeje. La publico exactamente como la escribí, a veces mi primita Mica de ocho años me pide que se la cante. Hope you like it.


Escalofrío



Cuando te vi
Por última vez
Y acariciaste
Mi largo pelo
Una sensación extraña
Recorrió mi ser.

Pensé que estaba soñando,
Pero te vi delante de mí
Y de mis ojos brotaron lágrimas
Que caían sobre tí.

Era un escalofrío
Que nunca podré olvidar.
Era un escalofrío
Que me ayudó a pensar.
A pensar
Que te quiero.
A pensar
Que te extraño.
A pensar...
Que te amo.

Otro día que pasa,
La noche me abraza
Porque tú no estás.
Y mi único consuelo
Es mirarme al espejo y decir
Que aún estás aquí.

Pasa otra noche insomne
En la que sólo logro dormir
Si recuerdo ese escalofrío
Que aquel día triste sentí.

Era un escalofrío
Que nunca podré olvidar.
Era un escalofrío
Que me ayudó a pensar.
A pensar
Que te quiero.
A pensar
Que te extraño.
A pensar...
Que te amo.

A pensar
Que te quiero.
A pensar
Que te extraño.
A pensar...
Que te amo.

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