jueves, 29 de septiembre de 2011

Holaaaa

   Bueno, tengo ganas de publicar algo, la última entrada terminó demasiado triste, demasiado seria, demasiado personal. Además, mañana a la mañana me voy de viaje con mis papás, mi hermano y mi perrita a Santa Fe, va a ser lindo, estoy muy contenta. Y voy a volver el domingo, así que tampoco voy a publicar nada hasta ahí.
   Hace varios días que tengo ganas de escribir. De verdad, unas ganas muy muy grandes de expresarme, creo que empecé al menos una estrofa de cuatro futuras poesías/canciones con distintos temas en estas últimas dos semanas. Por suerte, probablemente en el viaje tenga mucho tiempo libre y un paisaje lindo, que son los elementos que generalmente necesito para escribir.
   Ya me tengo que ir, mi familia se está quejando. Los quiero mucho, pero últimamente no nos entendemos: ellos dicen que yo soy intolerante, yo digo que ellos no entienden mi punto de vista. Bah, son las discusiones comunes de cualquier chica adolescente.
   Bueno, acá está una foto de cuando era chica y era absolutamente feliz. No conocía los problemas, el mundo era de color rosa y mi mayor preocupación era si quedaban entradas para el show de Caramelito. Me asombra pensar que alguna vez fui tan inocente.


   Y finalmente, una poesía que escribí en séptimo grado, y que salió finalista en un concurso de literatura, en el único en el que me presenté en toda mi vida. Ojalá que les guste, un beso grande.

Sueños

En una noche de verano,
recostada sobre un nogal,
observando muy triste el cielo,
despierta, me puse a soñar.

Soñé que estábamos juntos,
y de pronto tomabas mi mano.
Y yo me ponía tan contenta
que sin soltarnos, nos elevamos.

Volamos sobre las estrellas,
brillantes diamantes en la negrura
y flotando en el espacio
enseguida llegamos a la luna.

Y allí vos me dabas un beso
en mi mejilla, muy colorada.
Me hizo sentir tan feliz
que supe que estaba enamorada.

Pero en la realidad cayó una gota
y luego otra, y otra más.
Entre tantos sueños despiertos
había empezado a lloviznar.

Pero a mí ya no me importaba,
en mi mundo aún brillaba el sol;
porque todos esos sueños hermosos
me habían alegrado el corazón.

Por eso mi consejo es que sueñen
porque soñando se endulza la vida
como una cucharadita de miel
en lo profundo de un alma vacía.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Parte de él.

   Ahora estoy en uno de esos momentos adolescentes en los que estoy de mal humor, no soporto a nadie, no tengo ganas de hacer nada y me enojo con la gente que me rodea (en este momento? mi familia). No estoy indispuesta gente, no hay una razón, a veces me pasa, no sé por qué. Nota para el futuro, en estos momentos tengo que:
1) Avisarle a mi familia que les conviene no acercarse a mí.
2) Ponerme el pijama.
3) Pensar poco.
4) Escuchar/tocar música.

   Hoy llegué a mi casa a las siete y media pasadas, fue el día de la primavera. Ayer fui a dormir a lo de Dani con Flor y Sofi, la pasé genial, aunque me da lástima que ninguna de nosotras aguantó despierta para ver la película "El ilusionista", es una de mis pelis favoritas y quería que la vieran. Y hoy fuimos a Plaza Francia con un montón de gente del Nacional, hicimos picnic y jugamos a las cartas, estuvo re lindo. El ambiente estuvo bastante tranquilo, no hubo tanto quilombo como pensé que iba a haber. Al final, a la hora de irnos, me puse a pensar en cosas y me puse un poco triste, tuve una breve y profunda charla con Flor Rubia en el subte, que me hizo bastante bien.

   Bueno, resulta que llegué a mi casa de mal humor y lo primero que hice fue pelearme con mi hermano. Después intenté distraerme mirando tele, sin ningún resultado. Y entonces recordé un antiguo pasatiempo mío que ya casi no practico: los instrumentos.
   Sé tocar la flauta, algo de guitarra y lo básico del piano. Elegí el piano, es el que me resulta más sencillo y más completo. Busqué entre mis papeles algunas canciones con sus notas y letras, que imprimí hace tiempo de Internet. Le pedí permiso a mi hermano para usar su teclado, por suerte me dejó.
   Qué lindo es tocar el piano. Es muy simple, muy sutil y el sonido es muy claro. Gasté unos minutos en reencontrarme con el instrumento, hace muchísimo que no lo tocaba. Y cuando estuve lista, empecé a tocar.
   Empecé con My heart will go on, la de Titanic. Qué canción hermosa. La letra, pero sobre todo la música. Es una melodía que te hace cerrar los ojos e irte flotando, irte muy lejos. Al principio me costó, pero después la pude tocar completa, casi sin errores, y la canté susurrando. Me sorprendió saber que me acordaba la letra entera, me la aprendí hace más de un año.
   Después toqué Bella y Bestia son, la de la película de Disney. Me gusta la melodía, es muy linda.
   Y finalmente toqué (bah, intenté tocar) Parte de él, de La Sirenita. Es, como Defying Gravity, una canción que me produce una sensación especial, que relaciono con mi infancia. La cantamos con mi grupo de comedia musical cuando estaba en tercer grado, y la letra no me la olvidé más. Es lejos mucho más compleja que las otras dos, así que me costó más, pero cantarla a viva voz, con la puerta cerrada y sin que importe si desafino, me produjo una felicidad que definitivamente valió la pena.
   Me encanta tener canciones que me hagan sentir así, con las que me identifique tanto. Me relajan y hacen que me olvide del presente y vuelva a un pasado feliz, sin problemas. O, en determinados momentos, me recuerdan las cosas buenas que tengo en mi vida. Gracias canciones, gracias piano, gracias música. Por levantarme el ánimo siempre y especialmente por hacer que hoy vuelva a sentirme bien.

***

   Y ahora les dejo una canción que escribí exactamente el el 3 de octubre del año 2008, es decir, a los once años. No me gusta mucho como quedó el estribillo, pero estoy bastante orgullosa del cuerpo de la canción. Y, como siempre, espero que lo disfruten.

Mi príncipe azul.

Cuando las luces se apaguen
Cuando no brille el sol
Cuando esté muy triste
Sola en mi habitación.

Cuando un color se vuelva gris
Cuando el tiempo deje de avanzar
Cuando no haya nadie a quien hablar
Cuando tenga ganas de gritar.

Cuando ya no salga el sol
Estarás tú a mi alrededor
Y de repente
Todo será mejor.

Sé que siempre estarás tú
En las buenas
Y en las malas.
Sé que siempre estarás tú
Para cuidarme
Para consolarme
Sé que siempre estarás tú…
Mi príncipe azul.

Cuando no pare de llover
Cuando sienta que el cielo cae sobre mí
Cuando no hayan días soleados
Y ni siquiera pueda sonreír.

Atrapada en una noche sin estrellas
Que dura una eternidad
Cuando nada es para siempre
Cuando no me queda nadie en quién confiar.

Cuando ya no salga el sol
Estarás tú a mi alrededor
Y de repente
Todo será mejor.

Sé que siempre estarás tú
En las buenas
Y en las malas.
Sé que siempre estarás tú
Para cuidarme
Para consolarme
Sé que siempre estarás tú…
Mi príncipe azul.

Cuando todo sea peor
Cuando me duela el corazón
Sé que siempre estarás tú
Y cambiarás todo para mejor.

Todo será como antes
Volverá a brillar la luz
Y yo me sentiré contenta
Porque sabré que eres
Mi príncipe azul,
Mi príncipe azul.

Cuando ya no salga el sol
Estarás tú a mi alrededor
Y de repente
Todo será mejor.

Sé que siempre estarás tú
En las buenas
Y en las malas.
Sé que siempre estarás tú
Para cuidarme
Para consolarme
Sé que siempre estarás tú…
Mi príncipe azul.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Mueve el ombligo, muevelo o o oh yeah

   Bueno gente, para su información acá estoy, viva y con dos dientes menos. Como lo supuse, el miércoles mi día fue super tranqui, entré a la sala de operaciones alrededor de las once de la mañana, sin mi papá, que justo en ese momento estaba contestando una llamada del trabajo y no me vio entrar. Una enfermera me hizo acostarme en una camilla y después apareció el doctor. Lo primero que hizo fue introducirme la anestesia: cuatro inyecciones, largas e increíblemente dolorosas. De verdad, me dolió muchísimo, mucho más que la vez anterior. A la tercera inyección ya estaba respirando con dificultad, sentía que la habitación se movía de una manera extraña y veía manchas que aparecían y desaparecían en distintos lugares del techo. Cuando terminaron las inyecciones, el doctor esperó unos minutos hasta que mi presión volviera a su ritmo normal, y en menos de dos minutos, me sacó la dos muelas, casi no los sentí. Pero por culpa de la anestesia, estuve mareada como una hora después de la operación.
   Bueno, el punto es que después volví a mi casa y pasé el resto del día comiendo helado. Literalmente. Creo que comí entre 6 y 8 potes de helado en todo el día, sumados a una Coca, media Powerade y tres sandwiches de miga como cena. En todo el día básicamente vi tres episodios de Glee, leí cuatro capítulos del tercer libro de Pretty Little Liars, usé Facebook, hablé bastante por teléfono y (OJO!) estuve una hora haciendo tarea de matemática. Pensaron que iba a estar todo el día boludeando, no?
   Se me pegaron dos canciones de Glee, "Get it right" y "Loser like me". Las dos me gustan mucho, la primera es lenta y el estribillo es re lindo. La segunda es rápida y la letra es re genial, me levanta el ánimo y me da ganas de bailar.


***

   El Ipod de la familia murió, es decir, de repente se apagó y ahora no anda más. En realidad ni siquiera es nuestro, se lo dieron a mi papá para que lo use para el trabajo y los únicos que lo aprovechamos somos mi hermano y yo. Pero a mí lo que me da bronca es que ahí tenía unos cinco borradores: tres intentos de poesía y los comienzos de dos novelas que probablemente nunca termine, pero que nunca están de más y que de verdad quería conservar. Y ahora probablemente los haya perdido.
   Así que, para aprender de mis errores, me hice un blog nuevo: ya subí 40 escritos de toda mi vida que encontré en mi computadora, 25 completos y publicados, y 15 que no terminé en borradores. Obviamente que no los voy a borrar de la compu, pero si algo le llega a pasar ya los tengo en Internet, así no hay manera de que los pierda. Todavía hay un montón de archivos que me falta revisar y arreglar, pero los más importantes ya están a salvo. Ah, y lo más importante: el blog lo hice secreto jeje, así yo soy la única que lo puede ver. Después pienso si se lo voy a pasar a alguien, pero por ahora, es completamente privado.


***


   Y hoy nuevamente, para finalizar, les dejo otra poesía. Ahora me doy cuenta de que en la mayor parte de las entradas publiqué producciones que escribí. Pero bueno, si no les gustan no sé, en todo caso después no publico más.
   Esta es una canción, la escribí en enero del 2006, sí señores, a los nueve años y pico. Estoy bastante orgullosa porque me quedó bastante bien, y sobre todo porque la hice siendo tan chiquitita, jeje. La publico exactamente como la escribí, a veces mi primita Mica de ocho años me pide que se la cante. Hope you like it.


Escalofrío



Cuando te vi
Por última vez
Y acariciaste
Mi largo pelo
Una sensación extraña
Recorrió mi ser.

Pensé que estaba soñando,
Pero te vi delante de mí
Y de mis ojos brotaron lágrimas
Que caían sobre tí.

Era un escalofrío
Que nunca podré olvidar.
Era un escalofrío
Que me ayudó a pensar.
A pensar
Que te quiero.
A pensar
Que te extraño.
A pensar...
Que te amo.

Otro día que pasa,
La noche me abraza
Porque tú no estás.
Y mi único consuelo
Es mirarme al espejo y decir
Que aún estás aquí.

Pasa otra noche insomne
En la que sólo logro dormir
Si recuerdo ese escalofrío
Que aquel día triste sentí.

Era un escalofrío
Que nunca podré olvidar.
Era un escalofrío
Que me ayudó a pensar.
A pensar
Que te quiero.
A pensar
Que te extraño.
A pensar...
Que te amo.

A pensar
Que te quiero.
A pensar
Que te extraño.
A pensar...
Que te amo.

martes, 13 de septiembre de 2011

Son palabras que no pude decir.

   Ahora estoy bien. Ayer a la noche no, tuve un pequeño episodio de tristeza, nostalgia y soledad, pensé mucho y no encontraba nada que me distrajera. Pero como dije, ahora estoy bien. Hoy no fui al colegio, no tenía ganas de ir a las jornadas. Fui a las de principio de año, y sin la intención de ofender a nadie, creo que pocas veces me aburrí tanto en la vida. Así que hoy, como soy muy rebelde (y tengo faltas de más), fui con Dani al Alto Palermo. Vimos una peli en el cine, comimos pochoclos, nos perdimos un poco, me acompañó al dentista, sacamos fotos, hablamos de escotes, y sobre todo, me desahogué. Necesitaba contarle a alguien de eso, y me hizo bien hablar con ella, es buena escuchando.
   Próximamente: hablar con Luli.


***

   Mañana a la mañana me sacan dos muelas, así que tampoco voy a ir al colegio, me espera un tranquilo día de tele, compu y helado. No estoy muy nerviosa, ya me sacaron otros dos dientes hace algunos meses, y sé que no es tan grave.


***

   La cuestión es que me preocupás. No sentí que fueras la misma persona de siempre. Ojo, la paso genial con vos, eso no cambió. Pero me preocupa en quién te podés convertir. Lo que podés llegar a hacer. La clase de personas con las que te podés juntar. Podés, podés, no es nada concreto, son todas posibilidades, pero eso no quita que pueda pasar. Hay momentos en los que creo que estás sola. Otros en los que creo que inconscientemente intentás demostrar que sos superior a mí. Pero de todas maneras soy tu amiga y quiero lo mejor para vos. Te quiero, me preocupo por vos. Pero es así, como escribí en una de las primeras entradas, la gente cambia, y no se puede hacer nada. Hay que aceptarlo, simplemente.
   Hay veces que creo que me preocupo demasiado por la gente que me rodea. Tal vez debería dejar que las cosas pasen como tienen que pasar. Y listo.


***

   Bueno, para finalizar les dejo una poesía muy cortita que escribí hace un par de meses para una clase de Morano. Ojalá les guste.

Ser feliz


Como el ave que vuela
Como el viento que sopla
Como una puerta abierta
Yo quiero ser feliz.

Ser feliz,
Sin jaulas que limiten
Sin horizontes que escapen
Sin candados que encierren.

Ser feliz, y sin embargo
El cielo sigue cayendo
La ventana sigue cerrada
Y yo sigo atrapada en el mismo lugar.

Ser feliz, es tan difícil?
Al menos lo quiero intentar.
Vivir libre, sin ataduras
Tal vez así conozca la felicidad.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Fucking perfect.

   Fucking perfect, que linda canción. O Dear Mr. President. O So what, aunque prefiero las lentas. Me encanta Pink. La admiro porque sus canciones hablan de situaciones y sentimientos reales, de los que nadie se anima a hablar. Creo que es por eso que sobresale entre los otros artistas.
   Algún día yo también quiero escribir una canción así. Me encantaría ser compositora.

***

   Estoy sufriendo bastante la falta de danza y teatro, dos actividades que hago desde siempre y que este año no hice. Son cosas que disfruto, que me relajan y a las que estoy acostumbrada. Ya decidí que el año que viene empiezo de nuevo, sí o sí.

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   Flor Rulos, hace muchísimo que no nos vemos y de verdad siento tu 
ausencia. Ojalá que podamos volver a hablar como antes, te extraño un montón.

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   Iujuu, faltan dos meses para los 15 de Dani. Estoy re feliz por ella, 
voy a hacer todo lo posible para que la fiesta salga perfecto. Y nuestro regalo... jajaja, lo pienso y me río sola. Va a ser genial.

***


   Lulii, por que nunca nos vemos? Y sin embargo, cuando por fin lo hacemos, todo es como siempre. Qué lindo es eso.

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   Flor Rubia, el otro día me di cuenta de que nunca te hice una carta. 
Probablemente se relaciona conque no tenés Facebook, jaja. No te preocupes, ya te vamos a convencer.

***


   Hace poco descubrí dos características opuestas en mí misma. Por un lado, soy una persona sensible. Débil emocionalmente, podría decirse. Me refiero a que lloro fácilmente, le tengo algo de miedo a los enfrentamientos y es fácil herirme o hacerme sentir mal. Y por otro lado, no sé por qué, pero tengo la capacidad de mantener la calma en los momentos más difíciles.
   Un ejemplo? Tarde de noviembre, fines del 2009. Estaba con mi mamá yendo a comprar mi vestido para la fiesta de egresados. No voy a entrar en detalles, la cuestión es que mi mamá sacó plata del banco, unos tipos nos siguieron hasta un negocio vacío, y cuando yo estaba adentro del probador, a punto de empezar a probarme vestidos, amenazaron a mi mamá con una pistola y se llevaron toda la plata. El punto es que yo cuando yo estaba en el probador, escuché gritos, y asomé la cabeza. No entendí mucho hasta que vi al hombre sacar la pistola. Era negra y ancha, es lo único que me acuerdo. Y desde ahí los recuerdos son borrosos. Lo único que sé es que no pensé en nada. Mágicamente, mi mente se volvió un robot, una computadora que funcionaba automáticamente: me volví a poner la remera y con toda calma salí del probador y me paré al lado de mi mamá, en silencio. Ella lloraba. El tipo, con la pistola en la mano, ni siquiera me miró, sólo gesticulaba. Y al final tomó la cartera de mi mamá con todas sus cosas y se fue junto con el otro chabón. E incluso después de eso, tardé unos minutos más en que me caiga la ficha. Sólo abrazaba a mi mamá y le decía "Ya pasó, ya pasó". Y cuando al fin me di cuenta, ahí sí: empecé a temblar y pasé llorando el resto del día. Probablemente es el recuerdo más horrible que tengo.
   Pero a lo que quiero llegar es que, sin embargo, tuve el valor inconsciente de salir del probador, donde nadie sabía que estaba, y llegar hasta mi mamá. ¿Por qué lo hice? Ni idea. Pero lo hice, y estoy orgullosa. Cosas parecidas pasaron en otros casos: cuando me robaron, a mí sola, a mediados del año pasado, y tuve la calma de sacar tranquilamente la tarjeta de Subtepas y el carnet de Osde de la billetera antes de entregársela, junto con el celular, a los wachines que caminando a mi lado amenazaban con matarme. O cuando nos perdimos con Dani y Flor Rubia; aunque estaba asustada, no entré en pánico y simplemente busqué la manera de resolver la situación, con Flor riendo y Dani llorando.
   Que loca es la vida.

***

Bueno, me voy a dormir. Tengo sueño, mi hermano está jodiendo y mañana tengo tango.
Un beso.