"No te hagás la prima grande que te llego hasta la capucha" - Lupita, 4 años y medio.
Y supongo que es por eso que tengo tanta afinidad con los chicos. Su manera de ver el mundo, su forma de pensar las cosas es tan inocente, tan ingenua, pero en el buen sentido. Ellos ven lo mejor de las cosas y la solución más simple, que muchas veces para nosotros está escondida.
Tengo mucha suerte de tener tantos primos, todos más chicos y cada uno con sus locuras y sus mundos. Pasar tiempo con ellos es como escaparse de la vida propia un ratito y entrar a un mundo paralelo, más fácil y más maravilloso. Todos los problemas desaparecen y lo único que importa es la risa de la nena porque dejaste que te ponga la kipá cuando parecías estar distraída.
"En el schule tenía que elegir un nombre en hebreo y elegí Laila como mi prima". Y para ella sos lo más grande, el modelo a seguir, y vos querés hacer todo para ser merecedora de ese lugar.
