"Las cosas pasan cuando menos las esperás".
Sinceramente esta frase siempre me pareció de lo más estúpida; las cosas pasan cuando pasan, no depende de si las esperás o no.
Pero últimamente la vida se está empeñando en hacerme creer que sí, que es así, que las cosas efectivamente pasan cuando menos las esperás.
Y es que ocurrieron muchos hechos nuevos, positivos y negativos, en estos últimos tiempos, y tan rápido que apenas puedo creer que sean verdad.
Principalmente:
Mi fiesta de 15 no está más.
Mi perra no está más.
Y seguís estando vos, pero de una manera en la que nunca estuviste.
Y así conozco a una parte de mí que no conocía, que pasa por situaciones y sentimientos que no había atravesado nunca.
Y me encuentro con una versión de mí misma que histeriquea, que no sabe lo que quiere, con pensamientos racionales y comportamientos irracionales, a la que le afectan los detalles más minímos y no le preocupan las cosas trascendentes.
Realmente no me entiendo. Me cuesta tener los pensamientos claros en la cabeza, y de todas maneras mi cuerpo no sigue sus consejos. No sé por qué actúo como actúo. Y mis sentimientos son permanentemente inestables, y me confunden.
Soy una estúpida. Soy una histérica. Me estupidizo cuando estoy con vos.
Quiero que demuestres que estás pendiente de mí, pero yo no te demuestro que estoy pendiente de vos.
Quiero que vengas a hablarme, pero cuando venís me voy.
Me mata de celos cuando hablás con otras chicas, pero yo también hablo con otros chicos.
Quiero avanzar, pero no hago nada al respecto.
Y lo único que tengo claro, ahora sí lo tengo claro, es que me gustás.
Y ahora te extraño.
Soy una caradura, che.
Pero vos tampoco sos perfecto. Hacés cosas que me duelen, pero son boludeces y probablemente ni te des cuenta. Pero también están esos momentos en los que sos perfecto. Y hacés esas cosas que me hacen caminar en la calle sonriendo como una estúpida.
Cuando está todo bien, realmente está todo bien. Y te quiero y flores y corazones y ponys con arcoiris en el culo.
Y cuando está todo mal, realmente está todo mal. Y te odio y me odio y quiero mandar todo a la mierda y me encierro en un estado de ameba.
Pero es que todo es muy complicado.
Y todo es nuevo, y todo cambia, y me asustan los cambios, porque estoy saltando al vacío.
Pero confío en que va a valer la pena.
Y lo más irónico es que esto es algo que deseé que pasara por un montón de tiempo. Y cuando por fin pasa, es no sé, un alivio, pero todavía no me cayó la ficha, o tal vez simplemente no estoy tan emocionada como debería, o no es lo mismo que había esperado.
"La vida es eso que va pasando mientras te empeñás en planificar otras cosas".
Qué linda frase. Me llega.
No sé, no puedo encontrar una solución.
Tal vez tengo que dejarme llevar, simplemente.
Y para terminar esta entrada tan incoherente como mi estado actual.
Esta es la frase que mejor me describe en este momento:
La vida es muy complicada, quiero ser una pelusa.
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